miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Qué sientes?




Seguro que todos hemos leído El Principito no una, sino varias veces. Pero tal vez ahora mismo no recordamos la dedicatoria de su primera página. Os proponemos releerla, respirar hondo y preguntarnos, ¿qué sentimos? Gimnasia en el corazón para los ilustradores de libros infantiles...

"A Léon Werth.

Pido perdón a los niños por dedicar este libro a una persona mayor.

Tengo una buena excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que he tenido en el mundo.
Tengo otra excusa: esta persona mayor lo comprende todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene una gran necesidad de consuelo.
Si todas estas excusas no fueran suficientes, dedico este libro al niño que una vez fué esta persona mayor. Todas las personas mayores fueron primero niños (pero pocas lo recuerdan).

Corrijo mi dedicatoria: A Lèon Werth, cuando era un niño."

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